Monstruos

Cerré la puerta a toda vía de escape.

Dejé cada vicio.

Me abstuve de placeres.

Apagué la luz.

Cerré los ojos.

Y fue entonces cuando mis monstruos empezaron a aflorar uno a uno frente a mí y no tuve más opción que mirarlos a la cara.

No hay más tiempo que dedicar a la evasión y al subterfugio.

No me queda ya otra que aprender de una vez a afrontar esta vida como es.

Zrsg90