Dejar las drogas es irte para siempre de la tierra de Nunca Jamás. Afrontar la adicción conlleva dar un paso adelante para, poco a poco, ir dejando atrás a Peter Pan. Reconocer ese vacío en tu corazón que, pese a todo, sigue estando ahí. Tú sobreviviste a tu propia debacle, pero él también te sobrevivió a ti.
Te toca hacer reflexiones adultas. Como, por ejemplo, que ya no puedes recurrir a nada ni a nadie para olvidar durante un rato lo que te duele; ya no puedes alimentar ficciones absurdas a cambio de nada. No te queda energía que malgastar, buscando desesperadamente en un pozo sin fondo.
La misma soledad de siempre te acompaña hoy, igual que ayer, y posiblemente también lo haga mañana. De hecho, va siendo hora de aceptar que hay espacios en blanco en tu interior que nunca se rellenarán. Pero, ya que sobreviviste a tu autodestrucción, si quieres, puedes aprender a vivir en paz contigo mismo.
Al menos puedes darte la oportunidad de intentarlo.
Zrsg90
