Archivo de la etiqueta: adultez

Destino

Como en una de esas películas en las que cada camino lleva de vuelta al origen, porque una fuerza invisible impide huir: así es como ha sido todo hasta ahora. No me libraré jamás del peso de mi karma ni del yugo de Saturno rigiendo sobre mí.

Por eso, siendo práctico, no volveré a pararme en el arcén y a buscar en el mapa vías alternativas que haya podido pasar por alto. Y, por eso, como radical que soy, decidí mandarlo todo al carajo y pisar el acelerador. Mi último acto de rebeldía.

Y, sí, lo veo tal como lo presentí. Se alza ante mí algo parecido a Polonia en los años ochenta. Frío, pétreo y gris. Dudo que haya muchas sonrisas en los días largos o en las madrugadas que se arrastran hacia una taza de café.

Pero, oye, siempre habrá un orificio por el que entrever un mundo de colores de neón. Mi pequeño glory hole de esperanza. Fuegos artificiales en un cóctel, en un polvo, en una canción que suene a otra vida, para después vivir evocando el aroma de la pólvora.

Lo acepto ya, porque yo lo firmé y de nada sirve ir contra uno mismo. Suelto, entonces, toda objeción y resistencia y me entrego de lleno a ti: haz conmigo lo que quieras.

Zrsg90

Sobreviviste

Dejar las drogas es irte para siempre de la tierra de Nunca Jamás. Afrontar la adicción conlleva dar un paso adelante para, poco a poco, ir dejando atrás a Peter Pan. Reconocer ese vacío en tu corazón que, pese a todo, sigue estando ahí. Tú sobreviviste a tu propia debacle, pero él también te sobrevivió a ti.

Te toca hacer reflexiones adultas. Como, por ejemplo, que ya no puedes recurrir a nada ni a nadie para olvidar durante un rato lo que te duele; ya no puedes alimentar ficciones absurdas a cambio de nada. No te queda energía que malgastar, buscando desesperadamente en un pozo sin fondo.

La misma soledad de siempre te acompaña hoy, igual que ayer, y posiblemente también lo haga mañana. De hecho, va siendo hora de aceptar que hay espacios en blanco en tu interior que nunca se rellenarán. Pero, ya que sobreviviste a tu autodestrucción, si quieres, puedes aprender a vivir en paz contigo mismo.

Al menos puedes darte la oportunidad de intentarlo.

Zrsg90

Experiencias cercanas a la adultez

He aprendido de la pérdida y de ella cada día me alimento. Observo desde lejos lo que tuve y dejé atrás, lo que fue y nunca más será. El tiempo pasa y esta vida cada vez me pide más, pero cómo centrarme en lo que tengo delante, si no consigo dejar de mirar atrás.

Al despertar, disfruto de un momento de calma, hasta que las heridas aún abiertas vuelven a supurar. Abro los ojos de par en par a ese dolor: a todo lo que no dije y se pudrió en mi interior, generando agujeros negros; a todo cuanto no hice y tanto me pesa; a la realidad que me rodea y de la que busco huir, aunque sólo sea por un rato, porque me aterra.

Entonces, me abrazo a todo eso que me cuesta aceptar y perdonarme: es mi bagaje, la persona que fui y que soy. Aun triste y con miedo, sigo adelante. Y, aunque no sea evidente, le busco un sentido al hoy. Pese a todo, tal vez yo también tenga derecho a sonreír. A sentir paz por dentro. A ser feliz.

Zrsg90