Inquietudes de café

«¿Qué es, de verdad, la tranquilidad?«. Esto me lo pregunto mientras tomo un café un sábado por la mañana y siento que la Tierra rota; que los astros se desplazan; que los destinos no se hacen de rogar. El movimiento incesante de todas las cosas.

¿Qué es, en realidad, el silencio, si todo resuena y vibra en mi espíritu? Siento la inquietud de que, por mucho que todo se ralentizase, de cualquier modo, más tarde o más temprano acabaría dándole la vuelta a la esquina, para toparme con lo que sé que ahí me aguarda.

Esta mañana de sábado, como otra cualquiera, le doy un sorbo al café y noto el pequeño y constante regusto de la angustia.

Zrsg90