Límites

Es posible que lo que voy a expresar a continuación sea algo evidente para algunos, pero para mí no lo ha sido hasta ahora.

Para que una relación, del tipo que sea, sea sana es necesario establecer límites. ¿Cómo hacerlo? Pues bien, he comprendido al fin que, a modo de requisito, uno debe empezar por trabajar en su autoconocimiento y en el respeto a sí mismo; en definitiva, en su autoestima.

Si yo me observo a mí mismo, me doy un paseo por mi fuero interno, pongo mis conceptos en contexto y mis emociones en valor, estaré dando entonces un paso importante. Por el contrario, si no soy capaz de respetarme ni de apreciarme, habrá quién considere que tampoco debe hacerlo.

Desde la coherencia con uno mismo, los límites surgen de forma natural: si por algún motivo alguien no puede aceptarme como soy y, en consecuencia, no logramos convivir en un marco de respeto recíproco, es preferible que cada quien siga su camino.

Creo que no hay en realidad obligaciones para con nadie. No obstante, si decidimos estar juntos, qué menos que sentirnos respetados, aceptados y apreciados tal y como somos, mutuamente. De no ser así, tal vez, sencillamente, sea mejor no estar.

Zrsg90

Noviembre, 2023