Archivo de la etiqueta: salud

‘Tabula rasa’

Hilvano en mi cabeza frases que he escuchado alguna vez y que han quedado como flotando, suspendidas en el inconsciente colectivo. Con ellas voy creando un mosaico; una especie de composición de lugar. Como cuando alguien me dijo: «de nada vale ya mirar atrás«. O cuando le oí decir a otra persona que la edad que uno tiene simboliza, paradójicamente, los años que uno ya no tiene. Es decir, todo aquello que ya pasó y sobre lo cual ya nada puede uno hacer. Finalmente, pienso en la película donde una madre doliente, tras completar un ritual esotérico, le pide a su ángel de la guarda: «deseo tener la capacidad de perdonar«.

Los ‘expertos’ vienen anunciando que este recién estrenado año 2026 supone el inicio de un nuevo ciclo astral, cargado de energías interesantes, siempre y cuando uno las sepa apreciar e integrar. Por eso hoy, este 01/01, yo también decido hacer ‘tabula rasa’. Acepto lo que fue, me perdono por lo que no puedo cambiar y borro mi pizarra mental. Hoy decido hacerme ligero, como la hoja caída de un árbol, para dejarme llevar por los nuevos aires que soplan en el universo.

Feliz año nuevo a todos. Salud, paz interior y mucha luz para que siempre veamos el terreno que estamos pisando.

Zrsg90

Ego

¿Cuántas veces, al abrir la boca, no fui yo quién habló? ¿Y cuántas otras no la abrí, mas no quería guardar silencio? Quizás tantas como permití que las emociones me secuestrasen la mente y el cuerpo. ¿Qué desastres avaló el miedo, mientras la cobardía me apretaba el cuello y me oprimía el pecho? ¿A cuántas personas vi llorar de dolor, después de que la ira disparase, usando mi mano, un tiro certero? Desolador, como explicarse la realidad desde el victimismo. Por no mencionar los momentos en que las pasiones más básicas tomaron el control…

Hoy lo reconozco todo y soy capaz de ponerme en valor, sanamente, sin creerme por encima o por debajo del resto.

Hoy me siento en un lugar de paz y no cedo a nada ni a nadie la potestad de alterarla.

Hoy asumo un poder que siempre estuvo en mí y me elevo sobre una piedra con la que hasta ahora había tropezado tantas veces: el ego.

Gracias.

Zrsg90

El pozo

Nota: quiero dedicarle estas palabras a mi amiga, D., que está pasando por un mal momento. De todo se sale y de todo se aprende y se crece, reina. Tú puedes.

Hay muchas cosas que nos conectan a todos, como seres humanos que somos, pero sólo algunos de nosotros compartimos algo que es muy específico. Al cerrar los ojos, se hace la luz. Es entonces cuando uno se visualiza a sí mismo, a su vida, al entorno. Y, en medio del paisaje, ciertas personas divisamos un pozo. Si nos acercamos a él y nos asomamos, no vemos sino una profunda oscuridad, aparentemente sin fondo. No obstante, al aguzar el oído, captamos de repente un susurro que, poco a poco, va cobrando fuerza: «Ven«, nos invita una voz, cada vez con más firmeza y autoridad. Desde hace tiempo soy consciente de que siempre llevaré ese pozo dentro de mí. Y admito que en algunos momentos no sólo llegué a aproximarme, sino incluso a aventurarme en su interior. Afortunadamente, nunca me adentré tanto como para llegar a perder el camino de vuelta a la superficie.

Como los semejantes nos reconocemos entre nosotros, he podido percibir dicha sima también en el interior de personas cercanas a mí; algunas, muy queridas. De hecho, hace pocas semanas, le pedí a alguien que, aunque sienta constantemente el magnetismo de su pozo, no sucumba. «No quiero que alcances un punto de no retorno; no quiero enterarme de que un buen día te da por hacer alguna tontería«. Lo cierto es que por encima de ese lugar tenebroso hay un cielo lleno de astros brillantes; de arcoíris lustrosos. También hay fuentes de luz en el horizonte, sonido de risas y calidez; campos verdes que se expanden más allá de los sueños.

Por difícil que pueda resultar a veces, debemos hacer el esfuerzo de coexistir con la oscuridad, pero orientándonos a la luz. Aceptando las tinieblas y permitiendo que tengan el espacio que les corresponde, pero sin dejarles colonizar nuevos territorios. Con determinación, esperanza y paciencia, se puede avanzar. Y, si es necesario, se pide ayuda, pues siempre habrá quién pueda tenderle a uno una mano. Como se suele decir: «de todo se sale, menos de la muerte«. Y yo añadiría que, de todo se sale, se aprende y se crece.

Zrsg90