Archivo de la etiqueta: lealtad

Mi corazón

Mi corazón siempre ha sido generoso conmigo.

Se ha regenerado cada vez que me dejé pedacitos suyos esparcidos entre camas y asientos traseros de vehículos.

Ha sabido acompasar el ritmo de esta vida disoluta, con esperanza en cada latido, aun cuando el Norte apuntaba directo al abismo.

Me ha acompañado hasta aquí, con paciencia infinita ante mis tantos descuidos. Sin juzgarme. Siempre fiel y solícito.

Pero mi pobre corazón ya está cansado. Cada vez le lleva más tiempo reponerse de los desastres por los que lo arrastro. Abusé de su lealtad, sin darle más que mezquindad a cambio.

Perdóname, pues, mi corazón. Gracias, pese a todo, por haber sido mi amigo. Discúlpame por esperar que una mano ajena viniera a curarte, cuando era la mía la que te había herido.

Sé que es difícil creerme, pero, si algo todavía te pudiera prometer, sería que a partir de ahora seré considerado contigo.

Por el momento, tómate tu tiempo para volver a estar entero y después vuelve a volar, por encima de la mediocridad de éste, tu dueño.

Zrsg90

Necedad

Si alguna vez he querido perpetrar un crimen, ha sido el de robarle más tiempo al tiempo: más horas al día, más días al fin de semana, más semanas a las vacaciones, más vacaciones a la rutina de la vida.

De acometer un delito, violaría las leyes de esta realidad, para eternizar algunas de las cosas que he sentido: el amor de mi madre, la ternura de mi abuela, la compañía de mis tías, la lealtad de mis amigos.

Si pecase contra Dios, destrozaría el fruto de su creación; detendría, al fin, las desesperantes agujas del reloj. Y, así, disfrutaría de lo bueno, de los míos, para siempre.

Pero Dios se carcajea ante mis pueriles blasfemias. Y no hay castigo ni grilletes para aquello que jamás ocurrirá.

Tras su pataleta, quizás halle algo de consuelo en la esperanza este necio mortal.

Y, tal vez, también, la empatía de todos los que se hayan planteado los mismos desatinos.

Zrsg90