Todas las entradas por zrsg90

Mi nombre es Eleazar, alias Zrsg90, y desde niño me ha gustado escribir. Os doy la bienvenida a tod@s a mi blog.

Mantra

Hay ciertas personas por quienes, a veces, determinados pensamientos surgen y circulan por la mente de uno de forma repetitiva, como si de un mantra se tratase: «Por favor, que todo lo malo que pueda pasarle a esta persona me pase a mí. Yo lo afrontaré y lo superaré en su lugar«.

Uno lo siente y lo piensa sinceramente, pues desearía ahorrarle a ese ser cualquier sufrimiento. No te importa sufrir a ti, siempre y cuando veas al otro desplegar su sonrisa, que para ti es como contemplar el sol elevarse en el cielo tras una larga y fría noche.

No obstante, si ese conjuro surtiese efecto, qué egoísta sería por parte de uno olvidar que, si uno sufre, tal vez el otro también lo haga al verte a ti. Y que, posiblemente, sabiendo que tú has ‘absorbido’ lo que realmente le correspondía a él o a ella, le invadiría igualmente un gran pesar.

Sí. A veces querríamos con todas nuestras fuerzas evitarle todo mal a ciertas personas a quienes amamos y que son un tesoro para nosotros. Pero, sencillamente, no podemos. Amar es acompañar y es eso lo que, en todo caso, podemos hacer en lo posible.

Y que ese mantra que brota desde el fondo de nuestro corazón sea de un amor puro y limpio, y también de una fe certera en cuanto a que todo lo que ocurre tiene un sentido. Incluso aunque uno muchas veces no lo sepa ver ni lo pueda comprender.

Zrsg90

Y yo, ¿para quién escribo?

Para la tierra pisada una y otra vez por los turistas, cuando ya todo el mundo se ha ido y el recinto ha echado el cierre.

Para esas lápidas del camposanto sobre las que nadie deposita flores en el día de los muertos.

Para aquellos que se sientan solos en el purgatorio, mientras afrontan las deudas pendientes de su karma.

Para los fantasmas de la red, las hadas del bosque y los djinns del desierto.

Para esas canciones que un día bailamos y ya no recordamos.

Para los ángeles, ¿acaso me escuchan?

Para aquellos que quise y ya no están, ¿notan en el más allá la vibración de estas palabras?

Para los que quiero y aún están, ¿les llega, aunque no me lean, la oleada de mis sentimientos?

Para esa intimidad del interior de mi mente, a la que nadie tiene acceso salvo, si acaso, Dios.

Para ti, si tú quieres.

Para mí, siempre.

Zrsg90

Paz

Es muy sencillo y no requiere de grandes esfuerzos listar todo aquello que nos separa. Todo lo que nos diferencia y nos aleja al uno del otro.

El verdadero reto y lo realmente interesante es ir a lo que nos une. Ya sea un diez porciento de lo que somos. O un cinco. O un uno.

No importa lo poco que sea. Podemos sentarnos a la misma mesa, frente a frente, compartir una bebida y buscar esos puntos de unión. Y, tal vez durante un rato, ver en tu cara el reflejo de mi propia sonrisa.

¿Que no hay ni un sólo eje de encuentro entre los dos? En ese caso, no pasa nada. Cada quien puede seguir su camino. No hay obligaciones ni ataduras con nadie.

Pero de nada sirve emplear energía insistiendo en cuánto nos separa. Eso ya es evidente de por sí y ambos lo vemos claro.

Nada aporta alimentar la disputa y el conflicto. Ni yo soy mejor que tú, ni tú que yo. Ni tú necesitas que yo te valide, ni yo espero que tú me des la razón.

Si podemos conectar en algo, bien. Si no, sigue adelante y que te vaya bien.

A veces pareciera mentira que la paz sea una utopía. Mas lo es.

Zrsg90